Las ventas de viviendas unifamiliares nuevas en Estados Unidos experimentaron un descenso inesperado del 7,3% el mes pasado, alcanzando una tasa anual de 580.000 unidades. Este retroceso, revelado por datos gubernamentales, contrasta con las expectativas del mercado y sugiere una desaceleración en el sector inmobiliario. El aumento de las tasas de interés hipotecarias se considera un factor clave en esta disminución, encareciendo el acceso a la vivienda para potenciales compradores. La caída afecta a todas las regiones del país, aunque con variaciones en la intensidad del descenso. Analistas señalan que esta tendencia podría persistir si las tasas de interés se mantienen elevadas. El mercado inmobiliario estadounidense ya mostraba signos de enfriamiento en los meses anteriores, y esta nueva información confirma esa percepción. La situación plantea interrogantes sobre el futuro del sector y su impacto en la economía en general.