La Marina de Estados Unidos está acelerando el desarrollo y las pruebas de buques de guerra sin tripulación como parte de una estrategia de modernización naval. Varios proyectos están actualmente en fase de pruebas para su posible incorporación a la flota. Este impulso tecnológico refleja una creciente apuesta por la autonomía en sistemas bélicos. La Marina no ha detallado específicamente los tipos de buques que se están probando, pero confirma la existencia de múltiples iniciativas en curso. El avance tecnológico en armamento genera preocupación en algunos sectores de la población. La iniciativa busca fortalecer la capacidad naval estadounidense en el futuro.