Fuerzas estadounidenses destruyeron una lancha sospechosa de tráfico de drogas en el Pacífico oriental, resultando en la muerte de un presunto narcotraficante. Este incidente eleva a 208 el número de fallecidos desde que la administración Trump inició operaciones contra el narcotráfico en la región. La acción forma parte de una campaña más amplia para combatir el narcotráfico marítimo. Sin embargo, la efectividad y legalidad de estas operaciones han sido cuestionadas por analistas y organizaciones de derechos humanos. Las críticas se centran en la existencia de rutas terrestres de tráfico y la falta de pruebas concluyentes sobre la conexión entre el narcotráfico y el terrorismo. Actualmente, el Pentágono está llevando a cabo una revisión interna de estas operaciones.
