Estados Unidos ha confirmado un segundo ataque en una semana contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Pacífico. Este último incidente resultó en la muerte de tres personas. La administración Trump ha declarado estar en una confrontación con los cárteles de la droga latinoamericanos, intensificando las operaciones militares. Estas acciones han generado controversia y críticas por parte de expertos legales y organizaciones de derechos humanos. Los críticos cuestionan la legalidad y las implicaciones éticas de estos ataques, así como la falta de transparencia en los procedimientos. La Casa Blanca defiende las operaciones como un esfuerzo para combatir el flujo de drogas hacia el país. La escalada de tensión plantea interrogantes sobre la estrategia de Washington en la lucha contra el narcotráfico.
