La Marina de los Estados Unidos está considerando modificar el diseño de un nuevo portaaviones en construcción, respondiendo a las preferencias estéticas del expresidente Donald Trump. Según fuentes, Trump expresó su interés por un diseño más clásico o "retro", lo que ha llevado a la revisión del proyecto original. Esta posible alteración implica cambios en la superestructura y otros elementos visuales del buque. La decisión ha generado debate entre expertos navales, algunos de los cuales cuestionan la priorización de consideraciones estéticas sobre funcionalidades operativas y costos. Se desconoce el alcance final de las modificaciones y su impacto en el cronograma de construcción del portaaviones. La Marina aún no ha emitido una declaración oficial al respecto, pero la información ha sido confirmada por varias fuentes cercanas al proyecto. Esto subraya la influencia que las preferencias personales pueden ejercer en decisiones de gran envergadura en el ámbito militar.