Estados Unidos ha estado apoyando, desde mayo, la extracción clandestina de petróleo de la Bahía Pérsica, área bloqueada por Irán. La agencia Reuters reveló esta información basándose en fuentes anónimas familiarizadas con la operación. Se utilizaron tácticas similares a las empleadas por Irán y Rusia para evadir controles y sanciones. La operación involucró a buques que buscaban ocultar su destino y origen del crudo. El objetivo principal era permitir la continuación de las exportaciones de petróleo a pesar del bloqueo iraní. Esta asistencia estadounidense se mantuvo en secreto hasta la reciente publicación de la investigación de Reuters. La práctica plantea interrogantes sobre la política exterior de EE.UU. y su aplicación de sanciones en la región.