El gobierno de Estados Unidos obligó a Anthropic, una empresa líder en inteligencia artificial, a suspender el acceso a sus modelos más avanzados el viernes 12 de junio. La medida se tomó apenas tres días después del lanzamiento de estos modelos. Washington justificó la decisión argumentando un riesgo potencial para la seguridad nacional, marcando un precedente inusual en la regulación de la IA. La empresa cumplió con la solicitud gubernamental, interrumpiendo el servicio. Esta acción subraya la creciente preocupación de las autoridades estadounidenses sobre el desarrollo y despliegue de la inteligencia artificial de vanguardia. No se han proporcionado detalles específicos sobre la naturaleza de la amenaza a la seguridad. El incidente plantea interrogantes sobre el equilibrio entre la innovación tecnológica y la protección de los intereses nacionales.