El Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) está buscando revocar la ciudadanía de Jinchao Wei, un ex marinero de la Armada, y Ping Li, un residente de Florida, ambos condenados por delitos relacionados con China. Wei fue declarado culpable de espionaje en beneficio de China, mientras que Li fue hallado culpable de conspirar para actuar como agente de Beijing. Ambos individuos se encuentran entre un grupo de 40 personas sujetas a acciones de denaturalización, el mayor número presentado bajo la administración Trump. El DOJ enfatizó que estos procedimientos son civiles y aún están pendientes, sin que se haya determinado la responsabilidad de los acusados. Esta acción subraya el enfoque del gobierno estadounidense en contrarrestar las actividades de influencia extranjera y proteger la seguridad nacional. Se espera que el caso genere un debate sobre la denaturalización y sus implicaciones legales.

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