El ejército estadounidense ha estado llevando a cabo transferencias secretas de petróleo en el Golfo Pérsico para mantener los niveles de exportación, según fuentes consultadas por Reuters. La operación involucra el uso de drones aéreos y marítimos, así como helicópteros, para guiar convoyes de barcos hacia petroleros. Esta estrategia, descrita como la "táctica iraní", consiste en transferencias de barco a barco para ocultar el origen y destino del petróleo. Un helicóptero Apache fue derribado mientras participaba en una de estas misiones. La operación busca asegurar el flujo de crudo en una región de tensiones geopolíticas. Fuentes indican que se han coordinado decenas de estos trasiegos clandestinos. El Pentágono no ha comentado oficialmente sobre estas acusaciones.
