Una investigación federal está en curso luego de que un avión médico que transportaba a dos enfermeras y dos pilotos se estrellara en Nuevo México. El accidente ocurrió durante una operación de interferencia de GPS llevada a cabo por el ejército estadounidense. Las autoridades están investigando si la interferencia intencional del sistema de posicionamiento global pudo haber sido un factor determinante en el siniestro. Aún no se han determinado las causas exactas del accidente, pero la coincidencia temporal con las pruebas militares ha generado preocupación. La investigación se centrará en determinar si la interferencia afectó los sistemas de navegación del avión médico. Las autoridades militares han confirmado que estaban realizando ejercicios de guerra electrónica en la zona. Se espera que los resultados de la investigación arrojen luz sobre las circunstancias que llevaron a este trágico evento.