Tras seis meses de guerra entre Estados Unidos e Irán, las familias de los soldados están experimentando una fuerte inestabilidad emocional. Courtney Sanders coordina apoyo para estas familias, cubriendo necesidades como el cuidado de los hijos y la compensación de ingresos perdidos. La principal preocupación es la ansiedad constante por la seguridad de sus seres queridos en el conflicto. Sanders describe la situación como estar "siempre en ascuas", reflejando el estado de tensión permanente. La guerra ha generado una difícil realidad para las familias, obligándolas a adaptarse a la ausencia y el miedo. El apoyo comunitario se ha vuelto esencial para enfrentar este momento complicado.