El ejército de Estados Unidos confirmó haber dañado un petrolero en el Golfo de Omán, alegando que violó el bloqueo estadounidense impuesto a los puertos iraníes y que intentaba transportar petróleo procedente de Irán. El incidente ha provocado una protesta formal por parte de India, que ha convocado a un diplomático estadounidense en Nueva Delhi para expresar su descontento. Según informes, tres marineros indios se encuentran desaparecidos tras el ataque. La acción estadounidense se produce en un contexto de tensiones regionales elevadas y sanciones económicas impuestas a Irán. El gobierno indio ha solicitado una investigación exhaustiva sobre el incidente y el paradero de sus ciudadanos. La situación plantea interrogantes sobre la seguridad marítima en la región y el impacto en el comercio de petróleo. Estados Unidos defiende su acción como una medida para hacer cumplir las sanciones y evitar que Irán financie actividades desestabilizadoras.