Estados Unidos ha declarado haber destruido cinco petroleros iraníes en respuesta a ataques perpetrados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). La afirmación, aunque breve, sugiere una escalada en las tensiones entre Washington y Teherán. No se han proporcionado detalles sobre la ubicación exacta de la destrucción de los buques, ni sobre la naturaleza específica de los ataques iniciales del IRGC que provocaron esta respuesta. La administración estadounidense aún no ha ofrecido pruebas concretas que respalden sus acusaciones. Las autoridades de Irán no han comentado de inmediato sobre la declaración de EE. UU. Este incidente podría tener importantes implicaciones para la seguridad marítima en la región y para los esfuerzos diplomáticos en curso. Se espera que la situación se desarrolle rápidamente en las próximas horas.