Estados Unidos inició su participación como anfitrión en la Copa Mundial con una victoria convincente sobre Paraguay, imponiéndose 4-1. El partido, disputado en Los Ángeles ante un público numeroso y con figuras destacadas, marcó un comienzo prometedor para el equipo local. Balogun fue la figura del encuentro, anotando dos goles que contribuyeron significativamente al triunfo estadounidense. El resultado refleja un desempeño sólido del equipo, que logró controlar el juego y superar a su rival sudamericano. La victoria no solo asegura los primeros tres puntos para Estados Unidos en el torneo, sino que también eleva las expectativas para su desempeño futuro. El encuentro se considera un éxito tanto deportivo como de organización, impulsando el entusiasmo por el Mundial en el país anfitrión.