La selección estadounidense femenina de fútbol logró una contundente victoria 4-1 sobre Paraguay en su partido inaugural de la Copa Mundial. El encuentro se disputó en un estadio repleto de aficionados estadounidenses, muchos de los cuales lucían los colores patrios y mostraban un ferviente apoyo al equipo. El ambiente en las gradas fue descrito como vibrante y enérgico durante todo el partido. Estados Unidos demostró su superioridad en el campo, marcando cuatro goles y asegurando tres puntos importantes en su camino hacia la clasificación. Paraguay, por su parte, anotó un gol, pero no pudo contrarrestar el ataque estadounidense. Este resultado marca un comienzo prometedor para las campeonas defensoras del torneo.