La administración Trump ha anunciado una flexibilización sin precedentes de las sanciones impuestas a Irán, permitiendo la venta de petróleo iraní en dólares estadounidenses, incluso a compradores dentro de Estados Unidos. Esta decisión, tomada pocos días después de un acuerdo con Teherán, revierte décadas de política económica restrictiva. El Departamento del Tesoro de EE.UU. ha suspendido temporalmente estas sanciones por un período de dos meses. Esta medida representa un cambio significativo en la estrategia de presión económica contra la República Islámica. Analistas sugieren que la flexibilización podría estar relacionada con esfuerzos para estabilizar los mercados energéticos globales. La medida ha generado sorpresa, dado el historial de confrontación entre Washington y Teherán. Se espera que el impacto de esta decisión se evalúe en las próximas semanas.
