Un número creciente de legisladores estadounidenses está presionando por modificar el código fiscal para disminuir la dependencia de la tecnología china, considerándola una amenaza para la seguridad nacional. El representante Nathaniel Moran describió las relaciones económicas con China como una “relación tóxica” y advirtió a los líderes empresariales que deben reconocer a China como un “adversario”. Esta iniciativa surge de la preocupación por la continua dependencia de las empresas estadounidenses en la tecnología proveniente de Beijing. Los legisladores buscan reducir los incentivos fiscales que facilitan esta dependencia, con el objetivo de fomentar la innovación y la producción local. La propuesta refleja una creciente tensión geopolítica y un intento de fortalecer la industria tecnológica estadounidense frente a la competencia china. Se espera que este debate continúe en el Congreso, buscando medidas concretas para reevaluar las políticas económicas relacionadas con China.