Estados Unidos ha lanzado nuevos ataques en Irán por undécima noche consecutiva, incrementando la tensión en la región. Este incremento en las hostilidades coincide con una escalada en las amenazas de los hutíes en el Mar Rojo, provocando que tres petroleros con destino a Asia cambien su rumbo. En Teherán, se escucharon explosiones mientras que las defensas aéreas fueron activadas. La situación refleja un aumento significativo de la inestabilidad en el Medio Oriente. La respuesta iraní a los ataques estadounidenses aún no se ha detallado completamente. El cambio de rumbo de los petroleros subraya el impacto de la inestabilidad en las rutas marítimas clave.