El Departamento de Justicia de EEUU está investigando a varias cadenas televisivas por suspender su cobertura compartida de la Casa Blanca. Esta acción se produjo tras una prohibición temporal no especificada. Los medios de comunicación implicados denuncian que la investigación es un intento de intimidación por parte del gobierno. Argumentan que la Primera Enmienda de la Constitución de EEUU protege la libertad de prensa y su derecho a informar. La situación ha generado preocupación sobre posibles interferencias en la labor periodística. La investigación busca determinar si las cadenas actuaron de manera coordinada y si violaron alguna ley federal. El Departamento de Justicia no ha revelado más detalles sobre la naturaleza de la prohibición o los motivos de la investigación.