Las solicitudes iniciales de desempleo en Estados Unidos alcanzaron las 229.000 durante la semana del 31 de mayo al 6 de junio, según datos del Departamento de Trabajo. Esta cifra representa un aumento de 4.000 solicitudes en comparación con la semana anterior. El dato superó las expectativas de los analistas, que preveían alrededor de 225.000 solicitudes. El incremento sugiere una posible desaceleración en el mercado laboral estadounidense, aunque sigue en niveles históricamente bajos. El informe también reveló que el número total de personas que reciben beneficios por desempleo se mantuvo relativamente estable. Los expertos analizarán los próximos datos para determinar si esta tendencia al alza se consolida. Este aumento podría influir en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.