Documentos clasificados revelan décadas de espionaje israelí en Estados Unidos, incluso después de acuerdos para suspender estas prácticas. La inteligencia israelí se centró en la política estadounidense hacia Oriente Medio, así como en tecnologías militares avanzadas. Los objetivos incluían figuras gubernamentales, empresas de defensa y grupos de presión pro-Israel. La administración estadounidense ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación a Israel por estas actividades. Si bien no se han tomado medidas punitivas significativas, la Casa Blanca ha presionado para que cesen las operaciones de espionaje. El artículo destaca una persistente desconfianza mutua y la continua búsqueda de información por parte de Israel sobre las intenciones de Estados Unidos en la región. La información proviene de documentos filtrados y entrevistas con funcionarios de inteligencia.
