La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán ha reavivado el temor a un conflicto bélico, generando vulnerabilidad en el suministro energético mundial. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido advertencias sobre el posible impacto de esta situación. La periodista Ana Suspiro analiza los escenarios más críticos que podrían derivarse de esta confrontación. Un conflicto en el Estrecho de Ormuz, vital para el tráfico petrolero, podría provocar un choque petrolero de consecuencias globales. Esto impactaría significativamente en la economía mundial, ya dependiente de la importación de crudo. La inestabilidad en la región exige una respuesta diplomática urgente para evitar un desastre económico y geopolítico.