La guerra en Oriente Medio se ha reanudado con ataques estadounidenses contra Irán, seguidos de una represalia por parte de Teherán este lunes. Los Guardianes Revolucionarios iraníes afirman haber atacado dos bases aéreas militares estadounidenses en Jordania con misiles balísticos, causando “daños importantes”. El ejército jordano confirmó haber interceptado ocho misiles, sin revelar su origen. Esta escalada representa una intensificación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. Los ataques se producen después de un mes de relativa calma en la región. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad regional y el potencial de un conflicto más amplio. Se espera una respuesta por parte de Washington en las próximas horas.