El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, declaró que las conversaciones con funcionarios iraníes en Suiza han establecido una base sólida para un acuerdo de paz duradero, a pesar de las tensiones existentes. Los negociadores han logrado avances en asegurar la libre navegación por el Estrecho de Ormuz, vital para el comercio energético mundial, y en buscar un cese de hostilidades entre Israel y Hezbollah en el sur del Líbano. Un acuerdo preliminar, firmado la semana pasada, establece un plazo de 60 días para negociar temas clave, incluyendo el programa nuclear iraní, cuya posible orientación militar preocupa a EE.UU. Las partes también acordaron un mecanismo para evitar nuevos enfrentamientos entre Israel y Hezbollah. Se ha establecido una línea de comunicación directa para garantizar la seguridad de los buques comerciales en el Estrecho de Ormuz. Vance minimizó la reciente amenaza del presidente Trump de reanudar la guerra si Irán cierra el Estrecho, vinculándola al fracaso de EE.UU. en resolver el conflicto libanés.
