Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han comenzado en Suiza, tras la firma de un acuerdo provisional la semana pasada, con el objetivo de alcanzar un pacto definitivo en los próximos sesenta días. La situación en Líbano, y específicamente los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah, ocupa un lugar central en las conversaciones. Irán expresa su indignación por las continuas ofensivas israelíes, argumentando que contravienen el acuerdo de alto el fuego que también debía incluir a Líbano. El presidente Trump, aunque ausente, ha amenazado con una respuesta contundente si Irán no cesa en lo que describe como “fomentar la inestabilidad” a través de Hezbollah. El vicepresidente Vance considera que Oriente Medio se encuentra en un momento crucial, con la posibilidad de un cambio significativo en las relaciones regionales o un retorno a la dinámica anterior. La delegación iraní, liderada por Ghalibaf y Araghchi, no estuvo presente en la ceremonia de apertura, y no hubo declaraciones públicas por su parte. La presencia de delegados de Pakistán y Qatar en el evento también fue destacada.