Estados Unidos ha concedido a Irán un alivio temporal de 60 días en las sanciones, lo que podría generar miles de millones de dólares para Teherán. Sin embargo, revertir más de cuatro décadas de restricciones presenta desafíos legales, políticos y comerciales significativos que podrían extenderse por años. Las sanciones, impuestas por EE.UU., la ONU y la Unión Europea, se originaron por el programa nuclear iraní, violaciones de derechos humanos y apoyo a grupos militantes. Un acuerdo reciente establece un cronograma para la eliminación de sanciones, con una extensión posible del plazo inicial. La medida actual permite la producción y venta de petróleo y productos petroquímicos iraníes hasta el 21 de agosto. La eliminación completa de las sanciones requeriría acciones ejecutivas, aprobación del Congreso y coordinación internacional, además de superar la cautela del sector privado tras décadas de restricciones. Expertos señalan la complejidad de desentrañar una red intrincada de sanciones impuestas por diferentes entidades a lo largo del tiempo.
