Estados Unidos e Irán han alcanzado un memorando de entendimiento de 14 puntos que establece el fin inmediato y permanente de las hostilidades en todos los frentes, incluyendo Líbano. El acuerdo, aunque preliminar, representa un avance significativo en la búsqueda de una desescalada de tensiones en la región. Un punto central de las negociaciones en curso es el destino del uranio enriquecido iraní, que será abordado de manera adecuada en un acuerdo final. Este acuerdo definitivo se espera que sea firmado en un plazo de 60 días. El memorando de entendimiento no detalla los mecanismos específicos para la gestión del uranio, pero sí reafirma el compromiso de Irán de no producir armas nucleares. La administración estadounidense considera este paso como un indicio positivo para la reanudación de las conversaciones diplomáticas. El acuerdo busca establecer un marco para una resolución a largo plazo de las disputas nucleares y regionales.