Estados Unidos e Irán han formalizado un acuerdo preliminar que establece un marco para futuras negociaciones sobre el programa nuclear iraní. El texto, revelado por Washington el 17 de junio, detalla compromisos de Teherán para diluir sus reservas de uranio enriquecido durante un período de 60 días. A cambio, Estados Unidos se compromete a considerar el levantamiento de algunas sanciones económicas impuestas a Irán. Este acuerdo busca reestablecer las conversaciones diplomáticas estancadas y evitar una escalada de tensiones en la región. El protocolo no garantiza un acuerdo final, sino que sienta las bases para un diálogo más profundo. La implementación efectiva dependerá de las negociaciones venideras y del cumplimiento de las obligaciones por ambas partes. El acuerdo ha sido recibido con cautela por la comunidad internacional.