Estados Unidos e Irán se preparan para una nueva ronda de conversaciones, mediadas por Suiza, con el objetivo de abordar tanto la situación en Líbano como el programa nuclear iraní. El enviado especial estadounidense, Vance, expresó su esperanza de lograr avances en ambos frentes. Paralelamente, el presidente Trump ha advertido que impondrá aranceles a los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz si no se alcanza un acuerdo en los próximos 60 días. Estados Unidos niega informes sobre el cierre del estrecho por parte de Irán. Además, Washington buscará impulsar nuevas inspecciones de la ONU a las instalaciones nucleares iraníes. La situación se desarrolla en un contexto de tensiones regionales y preocupaciones sobre la estabilidad marítima.
