Un alto funcionario de seguridad de Estados Unidos declaró que la mediación con Irán se centra en la estabilidad regional, no en intereses particulares. La iniciativa busca reducir las tensiones en Medio Oriente, especialmente a raíz del conflicto entre Israel y Hamás. Según la fuente, Washington está dispuesto a participar en conversaciones indirectas, facilitadas por terceros países, para lograr una desescalada. El objetivo principal es evitar una expansión del conflicto y proteger los intereses estadounidenses y los de sus aliados. El funcionario enfatizó que la comunicación no implica un cambio en la postura general de Estados Unidos hacia Irán, pero sí reconoce la necesidad de un diálogo para prevenir una mayor inestabilidad. Se busca un entendimiento que beneficie a toda la región, más allá de las disputas bilaterales. La administración estadounidense considera crucial la participación de otros actores regionales en este proceso de mediación.
