Reino Unido, Francia, Alemania e Italia han acogido con satisfacción el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán. Los países europeos han manifestado su disposición a considerar la flexibilización de las sanciones impuestas a Teherán. Esta posible relajación está condicionada a que Irán asuma compromisos verificables en relación con su programa nuclear. Las potencias europeas buscan una solución diplomática que garantice la no proliferación nuclear en la región. El acuerdo bilateral entre Washington y Teherán se considera un paso positivo en este sentido. Se espera que se inicien conversaciones para establecer mecanismos de verificación efectivos. La postura europea busca incentivar a Irán a cumplir con las obligaciones internacionales en materia nuclear.
