Los presidentes de Estados Unidos e Irán han formalizado un acuerdo bilateral mediante una firma remota el miércoles por la noche. El objetivo principal de este pacto es lograr el cese de las hostilidades en la región de Oriente Medio. Entre los puntos clave, se acuerda la reapertura estratégica del Estrecho de Ormuz. Asimismo, se ha establecido un ambicioso plan de reconstrucción para Irán valorado en 300.000 millones de dólares. Por su parte, Estados Unidos se compromete a levantar la totalidad de las sanciones impuestas previamente al país persa. A pesar de estos avances, el complejo asunto del programa nuclear iraní sigue siendo un punto pendiente de resolución. El acuerdo representa un giro significativo en las relaciones diplomáticas entre ambas potencias.
