Estados Unidos e Irán han formalizado un acuerdo para poner fin a las hostilidades en el Medio Oriente. A pesar de la firma del documento, los expertos advierten que la vuelta a la normalidad no será inmediata. Se estima que el proceso de estabilización podría prolongarse hasta por un año. El mercado global deberá asimilar las repercusiones de los 106 días de conflicto bélico en la región. Los próximos pasos se centrarán en la implementación gradual de los términos pactados. El objetivo principal es equilibrar la economía y la seguridad tras el periodo de inestabilidad. Este acuerdo marca el inicio de una fase de transición compleja para ambas potencias.