Estados Unidos e Irán han llegado a un acuerdo, el 14 de abril, que implica la reapertura del Estrecho de Ormuz y representa un cese de hostilidades de facto. El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ha sugerido que el presidente Donald Trump podría asistir a una futura ceremonia de firma. El acuerdo busca reducir la creciente tensión en la región del Golfo Pérsico, tras un periodo de conflictos indirectos y amenazas. Detalles específicos del acuerdo aún no han sido completamente divulgados, pero se espera que incluyan garantías de seguridad marítima. La iniciativa podría marcar un punto de inflexión en las relaciones bilaterales entre ambos países. Analistas señalan que la mediación internacional jugó un papel crucial en la consecución de este entendimiento.