Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo para poner fin a las negociaciones de guerra, el 14 de abril. Esto implica la reapertura del Estrecho de Ormuz, que había estado efectivamente bloqueado durante más de cien días. El acuerdo busca normalizar la situación energética en la región, aunque se anticipa que la recuperación completa del mercado energético tomará tiempo. La negociación se concretó en Johannesburgo, Sudáfrica. Se espera que la estabilización del Estrecho de Ormuz tenga un impacto significativo en el comercio marítimo internacional y en los precios del petróleo. Los detalles específicos del acuerdo aún no se han divulgado completamente, pero se considera un paso importante hacia la desescalada de tensiones en el Golfo Pérsico.
