El presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. ha acogido con satisfacción el reciente alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y la prevista reapertura del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, manifestó su preocupación por la fragilidad del acuerdo, recordando el fracaso de iniciativas de paz anteriores en la región. Marcos se mostró “cautelosamente optimista” sobre la estabilidad a largo plazo. La reapertura del Estrecho de Ormuz es crucial para el comercio marítimo global, especialmente para Filipinas. El mandatario filipino enfatizó la importancia de mantener la vigilancia ante posibles complicaciones que puedan surgir. La comunidad internacional observa de cerca la implementación del cese al fuego y su impacto en la seguridad regional. El gobierno filipino espera que esta vez el acuerdo perdure y contribuya a una paz duradera en Oriente Medio.