El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró que la reciente guerra ha desmoronado la percepción de poder y dominio de Estados Unidos. Ghalibaf instó a las naciones de Asia Occidental y del mundo islámico a forjar un nuevo orden regional. Este nuevo orden, según el funcionario, debería basarse en las capacidades, los recursos y la voluntad de sus propios pueblos. La declaración se produce en un contexto de tensiones geopolíticas en la región. El líder iraní considera que el conflicto ha expuesto las limitaciones de la influencia estadounidense. Su llamado busca promover la autonomía y la cooperación entre los países de la región. Se espera que esta postura influya en las futuras relaciones diplomáticas y estratégicas en Medio Oriente.
