Estados Unidos celebra 250 años de independencia con festejos a lo largo y ancho del país. Las celebraciones incluyen espectáculos aéreos y numerosos conciertos en ciudades como Washington, Nueva York y Filadelfia. El este del país enfrenta una ola de calor, con temperaturas alcanzando los 38 grados Celsius en la capital. Sin embargo, las festividades se ven interrumpidas por la amenaza de una tormenta. Las autoridades han ordenado la evacuación de los alrededores del lugar donde se espera el discurso del presidente Donald Trump. A pesar de las condiciones climáticas adversas, el espíritu de celebración persiste en todo el territorio estadounidense. Los fuegos artificiales iluminarán el cielo nocturno en varias ciudades.