Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones a entidades que facilitan el suministro de armas a Irán, incluyendo empresas con sede en China y Hong Kong. La administración Trump anunció estas medidas en medio de crecientes tensiones con Teherán y tras anticipar posibles ataques adicionales. Las sanciones buscan restringir el acceso de Irán a materiales y tecnologías clave para su programa de armas. Funcionarios estadounidenses acusan a estas empresas de apoyar a la Organización de Investigación y Desarrollo de Industrias de Defensa de Irán (DIO), una entidad ya sancionada. Estas acciones forman parte de una campaña de presión máxima contra el régimen iraní, destinada a modificar su comportamiento. La administración Trump ha endurecido las sanciones contra Irán desde que se retiró del acuerdo nuclear en 2018.