El gobierno de los Estados Unidos anunció el jueves nuevas sanciones contra empresas e individuos que, según afirma, están apoyando a Hezbollah y a otros representantes iraníes en Medio Oriente, intensificando así su campaña para aislar económicamente a Irán. Estas sanciones se enmarcan dentro de la "Operación Paria Económica" del Departamento del Tesoro, anunciada el 24 de agosto, cuyo objetivo es cortar el financiamiento de Teherán para la guerra, la construcción de misiles, los ciberataques y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, o IRGC. La iniciativa busca desestabilizar las redes financieras que permiten a Irán mantener a sus aliados regionales. Funcionarios estadounidenses señalaron que estas medidas buscan presionar al régimen iraní para que cambie su comportamiento. Las sanciones se dirigen a entidades y personas que facilitan el acceso de Irán a recursos económicos cruciales. El Departamento del Tesoro continuará utilizando sus herramientas para contrarrestar las actividades desestabilizadoras de Irán en Medio Oriente.