Estados Unidos ha impuesto aranceles del 50% a bienes canadienses luego de que las negociaciones comerciales entre ambos países colapsaran. La medida provocó una respuesta inmediata del Primer Ministro Mark Carney, quien anunció que Canadá replicará los aranceles "dólar por dólar". Esta escalada comercial representa una tensión significativa en la relación bilateral entre Estados Unidos y Canadá. El gobierno canadiense considera que los aranceles estadounidenses son injustificados y dañinos para su economía. Se espera que esta nueva ola de aranceles afecte a una amplia gama de productos, impactando industrias clave en ambos países. Analistas advierten sobre un posible ciclo de represalias que podría agravar aún más la situación económica. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si se retoman las negociaciones y se evita una guerra comercial prolongada.