El Congreso de Estados Unidos ha aprobado un presupuesto de defensa sin precedentes que supera el billón de dólares. Esta asignación masiva de fondos está destinada al Pentágono, aumentando significativamente los recursos para operaciones militares. La aprobación ocurre en un contexto marcado por las crecientes tensiones en relación con el conflicto en Irán. La medida representa un incremento sustancial en el gasto militar estadounidense. Los defensores argumentan que es necesario para mantener la seguridad nacional y responder a las amenazas globales. Críticos, sin embargo, cuestionan la prioridad de un gasto tan elevado en defensa sobre otras necesidades internas del país. El presupuesto ahora deberá ser revisado y aprobado por el Senado antes de convertirse en ley.