Una ola de calor excepcional está afectando a Estados Unidos, con temperaturas cercanas a los 40°C en ciudades como Nueva York, Filadelfia y Washington. Esta situación ha provocado numerosos cortes de energía eléctrica en varias áreas. Los organizadores de las celebraciones del 4 de julio, aniversario de la independencia, se vieron obligados a retrasar el inicio de los festejos debido al intenso calor. El fenómeno meteorológico también interfiere con otros eventos, como la Copa Mundial de Fútbol. Las altas temperaturas representan un riesgo para la salud pública, especialmente para los grupos vulnerables. Las autoridades recomiendan tomar precauciones para evitar golpes de calor y mantenerse hidratado.