Una peligrosa ola de calor se extiende por más de la mitad de Estados Unidos, desde el Medio Oeste hasta la Costa Este. Se espera que las temperaturas alcancen récords históricos durante el fin de semana del 4 de julio, una de las fechas más concurridas para los viajes y celebraciones en el país. Las autoridades han emitido alertas por calor extremo y recomiendan tomar precauciones para evitar golpes de calor y otros problemas relacionados con el clima. El calor intenso afecta a millones de personas y podría alterar los planes de viaje y los eventos al aire libre. Se aconseja a los residentes permanecer hidratados, buscar lugares con aire acondicionado y limitar la actividad física durante las horas más calurosas del día. Esta ola de calor representa un riesgo significativo para la salud pública, especialmente para los ancianos y los niños.