Estados Unidos ha detenido temporalmente la importación de aguacates provenientes de México debido a una escalada de violencia en la región productora de Michoacán. La decisión responde a amenazas y ataques contra inspectores sanitarios estadounidenses, incluyendo asesinatos recientes. Además, productores de aguacate están siendo víctimas de extorsión por parte de grupos del crimen organizado, afectando la seguridad en la cadena de suministro. Esta suspensión busca proteger a los inspectores y garantizar que el aguacate que ingresa al país cumpla con los estándares de seguridad. El gobierno mexicano ha expresado su preocupación y busca soluciones conjuntas con Estados Unidos para resolver la situación. La medida impacta significativamente el suministro de aguacate en el mercado estadounidense, especialmente de cara a eventos como el Super Bowl. Se espera una pronta resolución para reestablecer el comercio de este importante producto.