La administración Trump ha impuesto restricciones a la exportación del modelo de inteligencia artificial (IA) Fabel 5, limitando su uso exclusivamente a ciudadanos estadounidenses. Esta decisión, tomada tras solo tres días de funcionamiento, impide que la IA sea utilizada en Europa y China. Incluso los ingenieros de Anthropic, la empresa desarrolladora, se ven afectados por estas limitaciones. La medida refleja preocupaciones sobre el potencial de esta IA avanzada y su posible impacto. Se considera un hito significativo en el desarrollo y regulación de la inteligencia artificial. La restricción plantea interrogantes sobre el futuro de la IA y su acceso global. El caso recuerda escenarios de ciencia ficción sobre el control de la inteligencia artificial.