El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha intensificado los casos para revocar la ciudadanía a cientos de personas naturalizadas. Esta acción refleja la política de inmigración más estricta implementada por el expresidente Donald Trump. Las demandas legales buscan anular la naturalización de individuos, alegando irregularidades en el proceso. La administración Trump había priorizado la detección de fraudes en las solicitudes de naturalización. Aunque el gobierno actual ha revisado algunas de estas políticas, los casos iniciados previamente continúan avanzando. Expertos señalan que esta medida genera incertidumbre y temor en las comunidades inmigrantes. Se espera que el número de casos de revocación de ciudadanía aumente en los próximos meses.
