El precio promedio de un galón de gasolina en Estados Unidos bajó de los cuatro dólares el jueves, alcanzando su nivel más bajo desde finales de marzo. Esta disminución representa un alivio para los consumidores estadounidenses, que han enfrentado precios elevados en los últimos meses. La caída se produce tras una serie de fluctuaciones en el mercado energético global. Analistas sugieren que la reducción en la demanda y el aumento de la oferta podrían estar contribuyendo a esta tendencia a la baja. Se espera que esta situación continúe en las próximas semanas, aunque la volatilidad del mercado podría generar nuevas variaciones. El precio actual ofrece un respiro económico, especialmente para los conductores que dependen del automóvil para sus actividades diarias.