La Casa Blanca anunció un acuerdo petrolero con Venezuela que otorga a Estados Unidos una opción preferencial para adquirir la mayoría de la producción petrolera del país. Específicamente, el Departamento de Estado de EE.UU. tendrá derecho de preferencia para comprar el 80% restante de la producción de una compañía venezolana, cuyo nombre no fue revelado. Este movimiento estratégico busca contrarrestar el impacto de las sanciones internacionales contra Rusia en el mercado energético global. La administración Biden busca aumentar el suministro de petróleo y reducir los precios de la gasolina en Estados Unidos. El acuerdo representa un cambio significativo en la política hacia Venezuela, aunque aún existen tensiones diplomáticas. Los detalles financieros y la duración del acuerdo no fueron divulgados inmediatamente. Se espera que este paso facilite la reincorporación de petróleo venezolano al mercado estadounidense.