La Casa Blanca anunció una asociación con North American Blue Energy Partners para explotar campos petroleros en Venezuela, previamente operados por empresas chinas y rusas. Esta iniciativa se enmarca dentro de la estrategia del presidente Trump para acceder a las vastas reservas petroleras venezolanas. El acuerdo otorgará al Pentágono una participación en aproximadamente una quinta parte de estas reservas. La Asamblea Nacional venezolana, dominada por el partido en el poder, aprobó el acuerdo con la administración Trump en votación el martes. Esta transacción representa un cambio significativo en la influencia extranjera dentro de la industria petrolera venezolana, desplazando la presencia china y rusa. Se espera que la inversión estadounidense contribuya a reactivar la producción petrolera venezolana, aunque persisten desafíos políticos y económicos. El acuerdo busca también contrarrestar la influencia de regímenes hostiles en la región.